En muchos sitios de construcción, las burbujas aparecen poco después de que se aplica el yeso ligero a la pared.
La mayoría de las personas culpan inmediatamente a la mala mano de obra, al exceso de agua o a un acabado inadecuado.
Sin embargo, las burbujas generalmente no son causadas por sí solas.
El yeso ligero generalmente contiene microsferas vitrificadas y otros agregados ligeros con estructuras porosas. Durante la mezcla, grandes cantidades de aire pueden quedar atrapadas dentro del mortero.
Después de la aplicación, el sustrato absorbe agua mientras la superficie se seca y comienza a fraguar. Si el aire atrapado no puede escapar a tiempo, se formarán burbujas en la superficie.
La rápida absorción del sustrato, las paredes de concreto densas, el clima cálido y el fuerte flujo de aire pueden agravar la formación de burbujas.
Además de los materiales y sustratos, los detalles de mezcla y aplicación también son críticos.
La mezcla a alta velocidad, el tiempo de mezcla excesivo y la aplicación inmediata después de mezclar pueden introducir grandes cantidades de aire atrapado en el mortero.
La solución más efectiva no es culpar a los trabajadores, sino optimizar todo el sistema de aplicación:
- Usar mezcla a baja velocidad
- Controlar el tiempo de mezcla
- Permitir un corto tiempo de descanso después de mezclar
- Tratar adecuadamente el sustrato
- Aplicar yeso en capas
Estas medidas son mucho más efectivas que reparar burbujas después.
Las burbujas en el yeso ligero son el resultado combinado de las propiedades del material, la condición del sustrato y el entorno de aplicación.
Solo optimizando la formulación, el tratamiento del sustrato y el proceso de施工 juntos se puede mejorar la estabilidad de aplicación a largo plazo.