Las burbujas y ampollas se encuentran entre los problemas más comunes que se encuentran durante la aplicación de yeso. Muchos contratistas asumen que el problema es causado por la mala calidad del yeso, pero en realidad, la mayoría de los problemas de burbujeo se originan por una preparación inadecuada del sustrato o técnicas de aplicación incorrectas.
Cuando una pared absorbe agua demasiado rápido, el aire atrapado dentro de los poros del sustrato es forzado hacia afuera y queda atrapado dentro de la capa de yeso. Esto puede provocar burbujas, ampollas, huecos y una mala calidad del acabado superficial.
Para eliminar eficazmente los problemas de burbujeo del yeso, los siguientes cuatro pasos deben seguirse cuidadosamente en cada proyecto.
Paso 1: Preparar y sellar adecuadamente el sustrato
La preparación del sustrato es el factor más crítico para prevenir el burbujeo del yeso.
Paredes de hormigón
Antes de aplicar el revoque, humedezca ligeramente la pared con un pulverizador o rodillo. La superficie debe estar uniformemente húmeda, sin agua visible estancada.
Una vez que la humedad de la superficie se haya absorbido, aplique una imprimación de adherencia o sellador de paredes y déjelo secar completamente antes de aplicar el revoque de yeso.
Bloques AAC y Paredes de Ladrillo
Los bloques de hormigón aireado y las paredes de ladrillo suelen tener altas tasas de absorción de agua.
Estos sustratos deben humedecerse a fondo antes de aplicar el yeso para reducir la pérdida rápida de humedad del yeso.
Para sustratos muy absorbentes, se recomienda una imprimación penetrante con un mayor contenido de polímero para mejorar la estabilidad de la superficie y reducir la succión.
Paso 2: Aplique una primera capa fina
Uno de los errores más comunes es intentar lograr el espesor completo del yeso en una sola aplicación.
En su lugar, aplique una capa de rasguño fina de aproximadamente 3-5 mm de espesor.
Presione firmemente el yeso contra el sustrato para rellenar los poros de la superficie y expulsar el aire atrapado de la pared.
Esta primera capa actúa como una capa de sellado entre el sustrato y las capas de yeso posteriores.
Deje que la primera capa fragüe parcialmente antes de continuar con la siguiente aplicación.
Paso 3: Re-llaneado de aplicaciones gruesas
Incluso con una preparación adecuada del sustrato, algo de aire puede seguir migrando hacia la superficie después de la aplicación.
Para capas de revoque más gruesas, vigile de cerca la superficie durante los primeros minutos después de la aplicación.
Tan pronto como empiecen a aparecer pequeñas burbujas, utilice una llana de acero para comprimir y alisar la superficie con movimientos circulares.
Este proceso de replanado ayuda a liberar el aire atrapado y previene la formación de ampollas después del fraguado.
Los yeseros experimentados a menudo realizan un paso de compresión secundario para lograr un acabado más denso y liso.
Paso 4: Optimizar el Sistema de Materiales
La formulación del material también juega un papel importante en la reducción de los riesgos de burbujeo.
Una formulación de yeso bien diseñada debe proporcionar:
- Excelente trabajabilidad
- Retención de agua estable
- Aireación controlada
- Rendimiento de fraguado consistente
Los fabricantes a menudo optimizan éteres de celulosa, éteres de almidón y aditivos especiales para mejorar el comportamiento de humectación y el rendimiento de la aplicación.
En comparación con el yeso de capa base tradicional, el yeso ligero generalmente ofrece una mejor trabajabilidad y una menor tendencia a formar burbujas durante la aplicación.
Conclusión
En la mayoría de los casos, el burbujeo del yeso no es causado por el yeso en sí.
Las causas raíz suelen ser:
✓ Succión excesiva del sustrato
✓ Aire atrapado dentro de los poros de la pared
✓ Técnicas de aplicación incorrectas
✓ Formulaciones mal optimizadas
Recuerde esta regla sencilla:
Humedezca la pared, selle el sustrato, aplique una primera capa fina y vuelva a allanar antes del fraguado final.
Seguir estos cuatro pasos probados puede reducir significativamente la formación de burbujas y ampollas, al tiempo que mejora la calidad del revoque, la suavidad de la superficie y el rendimiento general de la construcción.